Giovanna Pestrichella

Me encanta el ambiente y echo de menos aquel bar flotante del Guadalquivir donde nos pasamos muchas horas charlando y bebiendo cerveza.

Giovanna Pestrichella es una de las socias más antigua del club nacida en Potenza (Italia) es la menor de 4 hermanos. Nos comenta que siempre practicó mucho deporte desde pequeña «Mi madre casi me obligaba a ir a natación, ella era una persona muy especial por eso soy como soy y estoy donde estoy, estaba presente en todas mis carreritas, siempre animándome y gritándome..».

Ingresa en el club en el año 2008 «el sevillano era el único club para iniciarse en este deporte para veteranos y la mezcla de ocio y recreo me animó a ello». Son muchos los recuerdos de la época del club en los bajos de la Torre del Oro y nos habla con especial entusiasmo de los compañeros. «Manolo Silva y Pelayo, entre otros; son grandes amigos y siempre me hacen reír, ellos han sido muy importantes en mi desarrollo en la piragua, no se cuentan las veces que me han rescatado, osea, las veces que me he caído en el agua. Me encanta el ambiente y echo de menos aquel bar flotante del Guadalquivir donde nos pasamos muchas horas charlando y bebiendo cerveza».

Entre sus logros deportivos destaca un tercer puesto en el campeonato de España de Veteranos y con especial cariño recuerda su Regata Favorita, el descenso internacional del Río Guadiana, donde compitió con una chica Belga, Heidi. «También quiero mencionar la bellísima experiencia en Pontevedra en un campeonato de Europa, donde con Reyes montamos un k2 fenomenal (Reyes es todo un ejemplo). Además, muchas medallas del ranking andaluz..las medallas son mis pequeñas conquistas..la confirmación que he terminado las carreras».

Como gran defensora del Sevillano anima a todos y todas a incorporarse a este mundillo: «este club tiene una flexibilidad horaria que te permite palear en cualquier momento,  además de ello tiene un plus, sus miembros son gente maravillosa. Cuando estoy en el río soy feliz,  me relaja, es como mi santuario».

Vanna no es una persona que pase desapercibida (y no es porque lleve gorro en plena primavera). Su sonrisa es su carta de presentación, entusiasta, amable y con un sentido del humor mágico,  es de las socias más queridas del club.  A ello habría que añadir que es una magnífica persona y que su vitalidad la transmite a todos.  Gracias Vanna por tantos años.

Publicado en ADN del Sevillano.