Charo Pérez

“El río Guadalquivir transmite sensación de paz y de libertad, cuando pasas por el Alamillo sientes que sales de la ciudad y estás en plena naturaleza”

Rosario Pérez “Charo” nació en Sevilla hace 68 años, aunque por vitalidad y fuerza aparenta unas cuantas décadas menos.
Siendo la menor de 5 hermanos transcurrió su infancia en el campo en lo que hoy es el Polígono San Pablo, aunque tras las riadas del 62 cambió al barrio de Heliópolis. Actualmente jubilada, Charo, profesional de la medicina, dirigía la unidad de Coagulopatías Congénitas en el el hospital Virgen del Rocío, referente en Andalucía.

Desde pequeña le gustó el deporte; nadar, correr, aunque nos comenta “En mi familia nadie había hecho deporte”. Entre sus logros cuenta con orgullo “Corrí el primer maratón de Sevilla y fui la primera sevillana en llegar a la meta”.

Siempre sintió una atracción especial por el río, pero cuenta con nostalgia que Sevilla, antes de 1992, vivía de espaldas al Guadalquivir, puesto que el acceso al piragüismo era para clubs elitistas y dentro de un círculo restringido.
Es en un paseo en bicicleta, por el año 2000, cuando Charo entra en nuestro club a preguntar. “Llegué al Sevillano, junto al lipasam, al lado de la Torre del Oro y allí me quedé, era un club pequeñito pero muy acogedor, siempre me sentí en familia”.

Por su profesión y horarios siempre fue de manera un poco independiente y como no tenía miedo a caerse, salía al agua sola. Más de una vez tuvo que atravesar el río nadando para poder montarse en la orilla. “Tuve que aprender a subirme en cualquier sitio, incluso en las ramas de los árboles, aunque siempre contaba con algún salvador como Rafa Viveros, que cuando se levantaba temporal y no aparecía, venía a mí rescate”.

Federada desde 2005, ha obtenido varios trofeos, destacando un tercer puesto en 2018 en el Campeonato de España de Maratón en Aranjuez, en la categoría de más de 55 años. También recuerda con un punto irónico las olas de la regata internacional de Ascenso al Río Arade.

En la actualidad es fácil verla por el club entrenando y viniendo a alguna regata a competir. “El río Guadalquivir transmite sensación de paz y de libertad. Cuando pasas por el Alamillo sientes que sales de la ciudad y estás en plena naturaleza”. También recuerda con cariño las excursiones de la sección de Mar, algunas de varios días.

Para finalizar, nos habla de sus gratos recuerdos de sus primeros años en el club, “después de palear se pasaba uno por la “oficina” que era el Bar de Carlos, que estaba en un pantalán al lado del club, May estaba siempre dispuesto a amenizar las reuniones, caían algunas cervezas y veíamos cómo se iluminaba el puente de hierro”.

Publicado en ADN del Sevillano.